Aviso: este artículo puede contener lenguaje fuerte o muy fuerte que podría ser ofensivo para algunas personas. Contenido visual o escrito, así como violencia ficticia y/o gore inquietante y videos de interés médico.

Por Dr Beltrán

Todos hemos visto, en el cine o la televisión, que alguno de los protagonistas cae desmayado por un paro del corazón y cuando alguien acude a su auxilio, lo primero que hacen es darle una descarga eléctrica. Nada más errado y lejos de la realidad médica. La verdad es que no es fácil aprender las técnicas de resucitación, pues se requiere del completo entendimiento de la dinámica del corazón para poder captar la importancia de mantener oxigenado el cerebro, así como buenas compresiones sobre el tórax para hacer que la sangre siga circulando aunque el corazón esté detenido. Es por eso que hablaremos de desfibrilación.

Me enfada de sobremanera las escenas donde se simula que algún personaje recibe descargas en el pecho para revivirlo. Está mal hecho desde el punto de vista médico. Me parecen absurdas escenas como la de Casino Royale donde Daniel Craig es envenenado y sale de su auto después de vomitar el veneno (¡SPOILER ALERT!). Ya en su carro saca una caja como de juguete, con el cual es "resucitado" con una descarga eléctrica. Me queda claro que se trata del 007 y que cualquier cosa le puede pasar, pero ese diminuto aparato dista mucho de ser un desfibrilador como los que usamos en la realidad. Además, una descarga eléctrica no es útil en todos los casos, explicaré porqué.

El corazón tiene la función de bombear la sangre por todo el cuerpo. Pesa menos de medio kilo y, por día, podemos tener más de 100, 000 latidos. Se trata en realidad de un músculo hueco que se contrae para bombear la sangre, pero para que esto suceda es necesario que tenga unas células musculares especiales que transmitan impulsos eléctricos. Podemos medir la eficiencia del corazón con base en su actividad eléctrica, como por ejemplo en un electrocardiograma. Existen momentos donde esta actividad eléctrica se va haciendo rápida (taquicardia) o lenta (bradicardia), entonces cuando es nula, las contracciones del músculo también desaparecen y es cuando decimos que el enfermo está en paro cardíaco.

TODOS hemos visto el mismo error miles de veces en las películas o series de TV, desde patéticas y burdas imitaciones de la medicina como las comedias de Televisa, hasta Grey's Anatomy. Sólo los médicos (los que estudiamos lo suficiente), entendemos qué es lo que se hace mal. Explicaré.

La desfibrilación es el término médico que describe esa descarga eléctrica en pecho, también se le conoce como cardioversión y fue descubierta por el Dr Claude Schaeffer Beck, un cirujano cardiotorácico estadounidense. Cuenta la historia que mientras operaba a un muchacho de 14 años de un mal de nacimiento, al terminar y después de cerrar el tórax, cayó en un ritmo cardíaco anómalo donde hay descargas del corazón pero el músculo se contrae de manera deficiente, una taquicardia ventricular sin pulso. Entonces decidió abrir otra vez el pecho del joven y directamente, con las manos, continuar contrayendo el corazón. Como no era la primera vez que esto sucedía, había diseñado un aparato para dar una descarga eléctrica controlada con unas paletas directo al corazón, funcionó. El músculo cardíaco volvió a un ritmo que le permitiera seguir contrayéndose normalmente. Todo esto ocurrió en 1947.

La desfibrilación debe aplicarse antes de la famosa línea recta, que es cuando el paciente está totalmente sin contracciones del músculo cardíaco y sin actividad eléctrica. Nunca cuando ya se está en línea recta, por favor. Durante esta descarga en el pecho, como vemos en el siguiente video en el minuto 1:20, es muy importante que nadie más esté tocando al paciente por que podría transmitirse la descarga.

Lo que vemos es sólo un ejemplo. También quiero destacar que es clásico que en las películas se presente un sobresalto exagerado al momento de dar la descarga eléctrica. Como verán en este video un desfibrilador portátil se parece más a una laptop que lo que nos presenta James Bond.  Vean como lo que en verdad se contrae son los brazos del paciente  (minuto 1:50) y no todo el cuerpo como en el otro video que puse al inicio (minuto 1:29), donde hasta se levanta de la cama nuestro supuesto enfermo.

Si van a hacer mal una escena de desfibrilación al menos hay que hacer que sea épica. Vaya que tenemos unas que de tan exageradas se vuelven clásicas y maravillosas, mientras que hay otras que son de plano muy malas como la siguiente en Mission Impossible 3:

En la serie de televisión, Fringe, en el segundo episodio de la primera temporada, hay otra escena muy mala. En esta parte tenemos a uno de los protagonistas que pregunta por vía telefónica- “¿cuál es el voltaje óptimo  para resucitación cardíaca?”- y le responden: “Intenta con 200 volts”, lo cual es un error por que el desfibrilador usa medidas en joules ¡¡¡no en volts!!!  Para los muy clavados en física, este error es mucho peor, pues 200 volts equivalen a sólo 3.204353 Joules, y el mínimo para desfibrilar es de 300 Joules. Además de que la contracción del cuerpo de nuestra enferma es súper exagerada y para colmo, el error clásico: la paciente está en paro cardíaco, no en fibrilación.

En mi opinión merece especial mención la “pésima” escena de desfibrilación de Evil Dead de Fede Alvarez en 2013. Es de verdad mala, médicamente hablando.

Seguimos. En el año de 1990 salió la película Flatliners o Línea mortal en español, donde la trama va de unos estudiantes de medicina que se auto provocan el caer en paro cardiorespiratorio para tener visiones sobre el más allá. Yo creo que todos la han visto y si no lo han hecho no voy a contar más de la trama, solo diré que es buena peli a pesar de la actuación de Julia Roberts. En esta película, hay algunos errores pero jamás cometen la equivocación clásica de dar una descarga eléctrica cuando el corazón está en paro o en línea plana.

Mi escena favorita en estos casos es la de Pulp Fiction, donde Mia Wallace sufre una sobredosis y Vincent Vega tiene que resucitarla a toda costa. En especial me encanta la cara de curiosidad mórbida de Rosanna Arquette. La escena es muy mala, aquí no hay desfibrilación, sólo una inyección de adrenalina directamente al corazón, algo que ya no se usa. Pero es tan exagerada que por eso es buena.

Cierro esta colaboración con una escena clásica y maravillosa de la película The thing. Si vas a hacer una mala escena de desfibrilación, que sea con monstruos por favor (MUY BUENA).